azul

Pues sí, Azul. Azul está el distribuidor de la casa. Antes era blanco roto y ahora, no sé por qué, me apetecía que cambiara. Fue una de las cosas que os dije que se me había ocurrido el otro día. Lo ví o amarillo intenso o azul, y al final eligiendo los tonos de colores allí en Leroy Merlín me quedé con el azul.

Está claro que los colores oscuros hacen más pequeñas las habitaciones, y los claros las hacen parecer más grandes. Pero en este caso sobre todo busco colores acogedores y más para las fechas que vienen ahora, de frío e invierno.

Ahí falta (no sé si os fijáis que me fijo tareas para luego no escaquearme) algo de luz. Como hay una caja de distribución, Joe Arlauckas tendrá que venir para enseñarme cómo sacar de ahí cables y, escondiendo bien los cables para que no se vean, colocar un aplique con interruptor en alguna de las paredes. ¿Se conseguirá?.

Azul, la mañana es azul