secreto

Iba a llamar a este post secreto de estado, pero como tengo hambre, lo he llamado secreto ibérico. Y eso que yo soy más de ternera, o san jacobos de presa…

Pero vamos a lo que vamos, a enseñar una de las partes de la casa sobre la que apenas hemos hablado. Es una parte infernal… en Julio del año pasado cuando vi por primera vez la casa ¡había un columpio!. Madre santa. Y tierra. Venga tierra. Me tiré durante un par de meses cagándome en la tierra (no toméis esto en sentido literal), pero desde que Tito Jose llegó a casa le encontré sentido a los muchos métros cúbicos de arena de obra que ahí había.

El caso es que debajo del columpio decía el anterior dueño que había “unos cimientos de la leche para levantar cualquier cosa”. Y yo llegué el primer día y le metí un bimbazo con una “machota” y esos cimientos tan fuertes… se hicieron añicos. Total, que hemos estado sacando escombros de ahí hasta hace poco, y ya apenas queda arena.

Ahí en principio irá suelo, y una piscina, de las de quita y pon, que no soy yo muy piscinero… de momento.