chimenea

Aquí estaba ella. Era grande, dura… y se ponía negra. Dicen que donde hubo fuego quedan cenizas. Pues es así… cenizas y hollín. Menudo trabajito finalmente costó tirar la chimenea. Lo que era el tren superior salió fácil, todo apoyado en una base… que costó mucho que saliera. Prácticamente en una tarde nos ventilamos la parte de arriba, y la base se dejó para el día siguiente.. aunque se tardaron dos tardes más. Casi 30 centímetros de hormigón, de los que cada vez que nos acordamos mi tío y yo nos queremos morir. Por eso pongo esa fotito, como recuerdo de ese bordillito

Cuando se quitó todo, el siguiente paso era dejarlo un poquito por debajo del nivel de pared, con una herramienta que se llama picota, para que cuando se pasara el cemento se pudiera poner una buena capa que dejara ya todo liso.