Una vez que la inmobiliaria te ha enseñado varias casas, te gusta una y finalmente decides que sea esa, es importante saber que tiene todo en regla. Si es una Vivienda de protección oficial (VPO) hay que tener mil ojos, por que, al menos en Andalucía, va a pasar por un tramite que es el siguiente: una solicitud a la Junta de Andalucía en la que el vendedor informa precisamente de eso a la Junta: va a vender su casa. El comprador, tú, debe aportar determinados datos, el más importante el patrimonio. La Administración debe responder en menos de 90 días (un mes y medio) ya que en caso contrario se considera “silencio administrativo”. Entonces dirá si autoriza la venta o no, y la tasará: siempre muy por debajo del valor mercado.
Es entonces cuando entra la picaresca de las inmobiliarias y los vendedores. Imagina que alguien te pide por su casa VPO 200.000 euros y la administración la tasa en 98.000. Ahí está el jaleo. O el tasador se porta muy muy muy bien, o tendrás que tener algo previamente ahorrado por que el banco no tiene por qué meterse en ningún “marrón”, ellos deben darte el valor tasado, ya que el resto es dinero negro que va directamente al comprador.
También se han dado caso de denuncias por parte del comprador… denunciar al vendedor por que la administración dice que la casa vale 98.000 euros y él intenta abusar pidiendo 200.000. Aunque éste es el caso más raro. Además, no se sabe cuándo vas a poder a vender la casa tú, ya que la ley nueva es bastante restrictiva…
Mil ojos con las vivienda de protección oficial.




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